Qué es Janucá (Hanukkah): la fiesta judía de las luces explicada
Qué es Janucá, la fiesta judía de las luces: por qué dura ocho noches, la historia de los macabeos y el milagro del aceite, cómo se enciende la januquiá, qué se come, el juego del sevivón y en qué se parece (y en qué no) a la Navidad.
Por el equipo de Linda NavidadActualizado el 9 min de lectura

Janucá (también escrita Hanukkah o Jánuca) es la fiesta judía de las luces: ocho noches en las que las familias encienden velas en un candelabro de nueve brazos, la januquiá, para recordar la nueva dedicación del Templo de Jerusalén tras la revuelta de los macabeos, hace más de dos mil años. Empieza el 25 del mes hebreo de kislev, por lo que en nuestro calendario suele caer entre finales de noviembre y finales de diciembre, a veces muy cerca de la Navidad. Se celebra en casa, con comida frita en aceite, juegos con una peonza llamada sevivón y mucha luz en las ventanas.
En esta guía te contamos qué se recuerda, cómo se enciende la januquiá noche a noche, qué se come y cómo felicitar a alguien que la celebra. También explicamos con respeto en qué se parece y en qué no a la Navidad, porque a menudo se confunden.
Qué significa Janucá
La palabra hebrea Janucá significa «dedicación» o «inauguración». El nombre alude al momento en que el Templo de Jerusalén volvió a dedicarse al culto judío después de haber sido profanado. Por eso a veces también se la llama fiesta de la Dedicación, además de fiesta de las Luces.
Dentro del calendario judío, Janucá no es una de las grandes fiestas que manda la Torá, como Pésaj o Yom Kipur. Se trabaja con normalidad (salvo cuando coincide con el sábado, el Shabat) y su peso está en lo familiar y comunitario: encender las luces juntos, cantar, compartir comida y recordar la historia.
Cuándo se celebra
Janucá empieza al anochecer del día anterior al 25 de kislev, porque en el calendario hebreo los días comienzan con la puesta de sol, y dura ocho noches. Como ese calendario sigue la luna y se ajusta periódicamente al año solar, la fecha cambia cada año en el calendario gregoriano. Si quieres saber cuándo cae este año, lo más fiable es consultar un calendario judío o la web de una comunidad judía de tu país.
La historia: los macabeos y el Templo
Los hechos que recuerda Janucá ocurrieron en el siglo II antes de Cristo, cuando Judea estaba bajo el dominio del reino seléucida, uno de los herederos del imperio de Alejandro Magno. El rey Antíoco IV prohibió prácticas religiosas judías y el Templo de Jerusalén fue profanado con un culto ajeno.
Un grupo de judíos encabezado por la familia de Matatías, un sacerdote, y sobre todo por su hijo Judá, llamado el Macabeo, se rebeló. Tras varios años de lucha recuperaron Jerusalén, limpiaron el Templo y volvieron a dedicarlo. Esa rededicación se celebró durante ocho días. Estos hechos se narran en los libros de los Macabeos, que forman parte de la Biblia católica aunque no de la Biblia hebrea.
El milagro del aceite
La explicación tradicional de las ocho noches está en el Talmud, la gran obra de comentario rabínico. Cuenta que, al volver al Templo, solo encontraron una pequeña vasija de aceite puro, todavía sellada, con lo justo para mantener encendida la menorá (el candelabro del Templo) un solo día. Sin embargo, la luz duró ocho días, el tiempo necesario para preparar aceite nuevo.
Ese relato es el corazón de las costumbres de Janucá: por eso se encienden luces durante ocho noches y por eso se comen alimentos fritos en aceite. Muchas familias lo cuentan a los niños como el milagro de la fiesta, junto con la victoria de un grupo pequeño frente a un ejército mucho mayor.
La januquiá: cómo se encienden las velas
El símbolo de Janucá es la januquiá (en inglés, hanukkiah), un candelabro de nueve brazos. No debe confundirse con la menorá del Templo, que tenía siete. Ocho de los brazos están a la misma altura, uno por noche, y el noveno suele estar más alto o separado: es el shamash, la vela «servidora» que se enciende primero y con la que se prenden las demás.
La costumbre más extendida es esta:
- Primera noche: se enciende el shamash y, con él, una vela.
- Cada noche siguiente: se añade una vela más. Las velas se colocan de derecha a izquierda, pero se encienden empezando por la más nueva, la de la izquierda.
- Bendiciones: antes de encender se recitan bendiciones; la primera noche se añade una más.
- En la ventana: la januquiá se pone en una ventana o cerca de la puerta para que la luz se vea desde la calle. La idea es dar a conocer el milagro.
- Sin usar la luz: las luces de Janucá son para mirarlas, no para leer o trabajar con ellas. Esa es otra razón de ser del shamash.
Muchas januquiot (el plural) son de aceite, como en la historia, y otras de velas de colores. En plazas de algunas ciudades se encienden también januquiot grandes en actos públicos.
Las velas noche a noche
| Noche | Velas de la fiesta | Total con el shamash |
|---|---|---|
| 1.ª | 1 | 2 |
| 2.ª | 2 | 3 |
| 3.ª | 3 | 4 |
| 4.ª | 4 | 5 |
| 5.ª | 5 | 6 |
| 6.ª | 6 | 7 |
| 7.ª | 7 | 8 |
| 8.ª | 8 | 9 |
Si sumas todas las velas de las ocho noches con su shamash, salen 44, que es el número de velas que suele traer una caja pensada para toda la fiesta.
Qué se come en Janucá
Como el aceite es protagonista, la mesa de Janucá está llena de frituras. Las más conocidas son dos:
- Latkes: tortitas de patata (papa) rallada, a veces con cebolla, fritas en aceite hasta que quedan crujientes. Son típicas de la tradición askenazí, la de los judíos de Europa central y oriental, y se suelen servir con compota de manzana o con crema agria.
- Sufganiyot: buñuelos o rosquillas fritas rellenas de mermelada y cubiertas de azúcar glas. Son la fritura de Janucá más popular en Israel, donde las pastelerías las preparan con rellenos de todo tipo durante la fiesta.
Las comunidades sefardíes, las de origen español y del Mediterráneo, tienen sus propios dulces fritos, como buñuelos bañados en miel o almíbar. Algunas familias toman además platos con queso, una costumbre que se relaciona con otro relato de la época. Si te gustan las frituras dulces de estas fechas, en nuestros postres navideños fáciles hay más ideas para la temporada.
El sevivón y otras costumbres
El juego del sevivón (dreidel)
El sevivón, conocido en yidis como dreidel, es una peonza (trompo en buena parte de Latinoamérica) de cuatro caras con una letra hebrea en cada una. Fuera de Israel las letras son nun, guímel, he y shin, iniciales de la frase «Nes gadol haiá sham», «un gran milagro ocurrió allí». En Israel la última letra es pe, de «po», «aquí».
El juego clásico se hace con fichas, frutos secos o monedas de chocolate, y cada letra indica qué hacer:
- Nun: no pasa nada, turno del siguiente.
- Guímel: te llevas todo el bote.
- He: te llevas la mitad.
- Shin (o pe): pones una ficha en el bote.
Es sencillo, cabe en un bolsillo y gusta a todas las edades, como muchos de los juegos para jugar en familia en las fiestas de invierno.
Monedas, canciones y regalos
En muchas familias se da a los niños dinero de Janucá, en hebreo dmei Janucá y en yidis gelt, a menudo en forma de monedas de chocolate envueltas en papel dorado. También se cantan canciones propias de la fiesta, como «Maoz Tzur», un himno que se entona después de encender las luces.
Los regalos son una costumbre más reciente y varían mucho según el país y la familia: en algunas casas hay un pequeño detalle cada noche y en otras ninguno. Su popularidad en lugares donde los vecinos celebran la Navidad, como Estados Unidos, tiene que ver precisamente con esa cercanía en el calendario.
Janucá y Navidad: en qué se parecen y en qué no
Es fácil mezclarlas porque las dos llegan en la época más oscura del año en el hemisferio norte y las dos llenan las casas de luz. Pero tienen orígenes, sentidos y lugares muy distintos en sus tradiciones.
| Janucá | Navidad | |
|---|---|---|
| Qué recuerda | La nueva dedicación del Templo de Jerusalén y el milagro del aceite | El nacimiento de Jesús |
| Tradición | Judía | Cristiana |
| Fecha | Del 25 de kislev, ocho noches; cambia en el calendario gregoriano | 25 de diciembre (7 de enero en varias Iglesias ortodoxas) |
| Importancia religiosa | Fiesta menor, se trabaja con normalidad | Una de las dos grandes fiestas cristianas |
| Símbolo de luz | Januquiá de nueve brazos | Árbol, luces y estrella |
| Comida típica | Latkes, sufganiyot y otras frituras | Varía por país: pavo, cordero, turrón, pan dulce… |
| Dónde se vive | Sobre todo en casa y en la comunidad | En casa y en la iglesia |
Hay un punto de contacto curioso: el Evangelio de Juan menciona que Jesús estaba en el Templo de Jerusalén durante la «fiesta de la Dedicación», en invierno, que es precisamente Janucá. Es decir, era una celebración que existía ya en su tiempo.
Lo que no conviene hacer es presentar Janucá como «la Navidad judía». No es una alternativa ni una versión de la Navidad, sino una fiesta con su propia historia. Para entender la otra mitad de la comparación, en nuestra guía de cómo se celebra la Navidad en el mundo repasamos las costumbres de más de veinte países, y en qué significa el Adviento explicamos cómo se preparan los cristianos para el 25 de diciembre.
Familias que celebran las dos
En muchas familias mixtas, o con amigos y vecinos de distintas tradiciones, conviven Janucá y la Navidad. Cada casa lo resuelve a su manera, pero suele funcionar bien explicar a los niños qué celebra cada fiesta, respetar los símbolos de cada una (la januquiá no es un adorno del árbol, ni la estrella de Belén un adorno de Janucá) y aprovechar lo que tienen en común: la familia, la luz y la comida compartida.
Cómo felicitar Janucá
Si tienes amigos, compañeros o vecinos judíos, una felicitación siempre es un detalle. Estas son las fórmulas más habituales:
- ¡Feliz Janucá! En español, sin complicaciones.
- Jag Janucá Sameaj (en hebreo, חג חנוכה שמח): «feliz fiesta de Janucá». La «j» se pronuncia aspirada, como la jota.
- Jag Sameaj: «feliz fiesta», válido para cualquier festividad judía.
- Happy Hanukkah: la forma que verás en mensajes en inglés.
Un buen momento para felicitar es la primera noche o el día en que empieza la fiesta. Y si te invitan a un encendido de velas, lo normal es observar en silencio mientras se recitan las bendiciones y unirte después a las canciones y a la comida. Si buscas inspiración para mensajes de estas fechas para el resto de tus contactos, tenemos una selección de frases para felicitar las fiestas.
Ideas para conocer Janucá en familia
Si en tu casa no se celebra pero quieres explicársela a los niños, o tienes curiosidad, estas son algunas maneras respetuosas de acercarse:
- Leer la historia de los macabeos y del aceite en un libro infantil sobre la fiesta.
- Cocinar latkes juntos: solo hace falta patata, cebolla, huevo, un poco de harina y aceite para freír.
- Jugar al sevivón con una peonza de cuatro caras dibujando las letras en un trozo de papel.
- Visitar un encendido público si en tu ciudad lo organiza una comunidad judía, comprobando antes si está abierto al público.
Conocer las fiestas de otros es una buena forma de entender mejor las propias. Y Janucá, con su mensaje de luz que se mantiene encendida cuando parecía imposible, encaja muy bien en esta época del año.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se escribe, Janucá, Hanukkah o Jánuca?
Las tres formas se refieren a la misma fiesta. Janucá es la adaptación al español más extendida y la que usamos en esta guía; Hanukkah y Chanukah son transcripciones del hebreo habituales en inglés, y también se ven Jánuca o Januká. La «j» representa el sonido aspirado del hebreo, parecido a la jota española.
¿Janucá es la Navidad judía?
No. Es una expresión que se oye a menudo porque las dos fiestas suelen caer en diciembre y comparten luces y reuniones familiares, pero Janucá recuerda un hecho de la historia judía muy anterior al nacimiento de Jesús y no tiene relación religiosa con la Navidad.
¿Por qué Janucá cambia de fecha cada año?
Porque se fija en el calendario hebreo, que combina meses lunares con ajustes solares. Siempre empieza el 25 del mes de kislev, pero en el calendario gregoriano ese día se mueve, normalmente entre finales de noviembre y finales de diciembre. Cada año conviene consultar un calendario judío.
¿Se puede felicitar Janucá sin ser judío?
Sí, y suele recibirse con cariño. Basta con un «¡Feliz Janucá!» o, en hebreo, «Jag Janucá Sameaj». Lo que conviene evitar es tratarla como una versión de la Navidad, por ejemplo con mensajes sobre Papá Noel o el árbol.
¿Cuántas velas tiene la januquiá?
Nueve brazos: ocho para las noches de la fiesta y uno más, el shamash o vela «servidora», que se usa para encender las demás. A lo largo de la fiesta se enciende una vela más cada noche, hasta llegar a ocho más el shamash.
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