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Decoración

Adornos navideños: cómo se llaman, qué significan y cómo combinarlos

Los nombres y el significado de los adornos navideños más conocidos, cómo combinarlos en casa, ideas hechas a mano y cómo guardarlos para el año siguiente.

Por el equipo de Linda NavidadActualizado el 9 min de lectura

Salón con árbol de Navidad decorado, chimenea blanca con corona, calcetines colgados y regalos envueltos

Los adornos navideños más conocidos son la estrella, las bolas (o esferas), las luces, el espumillón o guirnalda, las campanas, la corona, el muérdago, la flor de Pascua (o nochebuena), las velas, los calcetines, los bastones de caramelo, los lazos, las piñas y los ángeles. Casi todos tienen un origen religioso o están ligados al invierno: la luz en las noches más largas, el verde que no se apaga y el anuncio del nacimiento de Jesús. Aquí tienes cómo se llama cada uno, qué significa y cómo combinarlos sin que la casa parezca una tienda.

Cómo se llaman los adornos de Navidad

Algunos adornos cambian de nombre según el país. Esta tabla te ayuda a ubicarlos:

AdornoOtros nombresDónde se pone
Bolas de NavidadEsferas (México y gran parte de Latinoamérica), bolitasÁrbol, centros de mesa
EstrellaPunta del árbolLo alto del árbol, belén
EspumillónGuirnaldaÁrbol, barandillas, marcos
Flor de PascuaNochebuena (México), poinsettiaMesas, entrada, rincones con luz
Corona de NavidadCorona de puertaPuerta, chimenea
Corona de AdvientoCorona con cuatro velasMesa del salón o del comedor
Calcetín navideñoBota navideñaChimenea, escalera
BelénPesebre, nacimiento (México)Mueble del salón, recibidor

Significado y origen de los adornos navideños

La estrella

Representa la estrella de Belén, la que según el Evangelio de Mateo guio a los Reyes Magos hasta el lugar donde había nacido Jesús. Por eso se coloca en lo más alto del árbol y sobre el portal del belén. Si quieres saber más sobre las figuras y su sentido, lo contamos en la guía del belén o pesebre de Navidad, y su origen y las teorías sobre ella, en la estrella de Navidad.

Las bolas

Su antecedente son las manzanas. En la Edad Media se representaban obras sobre Adán y Eva el 24 de diciembre, y el escenario incluía un árbol del Paraíso adornado con manzanas. Esa costumbre pasó a los árboles de las casas en Alemania. En el siglo XIX, los sopladores de vidrio de Lauscha, en Turingia, empezaron a fabricar bolas de cristal, que se extendieron después por Europa y América.

Respondiendo a la duda más habitual: en España se llaman bolas de Navidad o bolas del árbol, y en México y buena parte de Latinoamérica se las llama esferas.

Las luces

Antes de la electricidad, los árboles se iluminaban con pequeñas velas sujetas a las ramas, con el riesgo que eso supone. A finales del siglo XIX aparecieron las primeras luces eléctricas para árboles, y con el tiempo sustituyeron por completo a las velas. Su significado se mantiene: la luz en las noches más largas del año en el hemisferio norte y, para los cristianos, Jesús como luz del mundo.

El espumillón y las guirnaldas

El espumillón nació en Alemania, donde se hacía con finas tiras de plata que reflejaban la luz de las velas. Hoy es de plástico metalizado, pero cumple la misma función: multiplicar los reflejos. Las guirnaldas de papel, de tela o de elementos naturales son su versión más artesanal.

Las campanas

Recuerdan las campanas de las iglesias que anuncian el nacimiento de Jesús y llaman a la Misa del Gallo en Nochebuena. Son también un símbolo de alegría y de celebración, y aparecen en muchos villancicos populares, como «Campana sobre campana».

La corona de Adviento

Es una corona de ramas verdes con cuatro velas, una por cada domingo de Adviento, que se van encendiendo semana a semana hasta Navidad. El círculo simboliza la eternidad y el verde, la vida. Su origen se atribuye al pastor protestante Johann Hinrich Wichern, que hacia 1839 colocó velas sobre una rueda de carro en Hamburgo para que los niños contaran los días. En la tradición católica suelen usarse tres velas moradas y una rosa, que se enciende el tercer domingo. Te explicamos el sentido de cada semana en qué significa el Adviento.

No hay que confundirla con la corona de Navidad que se cuelga en la puerta, que es puramente decorativa y da la bienvenida a quien llega.

El muérdago

Los druidas celtas lo consideraban una planta sagrada, y la costumbre de besarse bajo el muérdago se popularizó en Inglaterra. Hoy se cuelga en el marco de una puerta como símbolo de amor y buena suerte. Ojo: sus bayas son tóxicas, así que mantenlo fuera del alcance de niños y mascotas. Si lo quieres solo como adorno, la versión artificial es más segura. Su historia completa está en qué significa el muérdago.

La flor de Pascua o nochebuena

Es una planta originaria de México, donde los mexicas la llamaban cuetlaxóchitl. En el siglo XIX, Joel Roberts Poinsett, primer embajador de Estados Unidos en México, la llevó a su país, y de ahí su nombre en inglés, poinsettia. Un dato curioso: lo rojo no son pétalos, sino hojas modificadas llamadas brácteas; las flores son los pequeños botones amarillos del centro.

Para que dure, ponla con buena luz, lejos de radiadores y corrientes, y riégala solo cuando la tierra esté seca. Su savia puede irritar la piel y la boca, así que mejor lejos de mascotas curiosas.

Las velas

Son la luz en medio del invierno y la espera de la Navidad, de ahí su papel en la corona de Adviento. En la mesa o en la ventana, una vela encendida es una forma sencilla de dar ambiente. Si hay niños, las velas LED dan el mismo efecto sin riesgo.

Los calcetines

Se asocian a la leyenda de san Nicolás, el obispo de Mira del que procede la figura de Papá Noel. Según la historia, quiso ayudar a un hombre pobre que no podía pagar la dote de sus tres hijas y dejó caer monedas de oro por la chimenea, que fueron a parar a los calcetines que se secaban junto al fuego. De ahí la costumbre de colgarlos para que se llenen de regalos. Ideas para rellenarlos y cómo hacer uno de fieltro, en nuestra guía de calcetines de Navidad.

Los bastones de caramelo

Su forma recuerda al cayado de los pastores que acudieron al portal. Son muy populares en Estados Unidos y se cuelgan en el árbol o se regalan. Sobre su origen circula una historia muy repetida sobre un maestro de coro alemán, pero no está documentada, así que tómala como leyenda.

Los lazos

Simbolizan el regalo y la unión. Un mismo lazo repetido en el árbol, la corona y los respaldos de las sillas es uno de los trucos más fáciles para dar unidad a la decoración. Te explicamos paso a paso cómo hacer un lazo navideño con cinta de alambre o de terciopelo.

Las piñas

Son un adorno natural que dura años y que se asocia a los bosques en invierno y a la abundancia. Al natural, pintadas de blanco en las puntas para imitar la nieve o con un poco de purpurina, sirven en el árbol, en la mesa y en las coronas.

Los ángeles

Según el Evangelio de Lucas, un ángel anunció a los pastores el nacimiento de Jesús. Por eso aparecen en el belén y en lo alto del árbol, como alternativa a la estrella.

Y un invitado especial: el cascanueces

Las figuras de madera con forma de soldado o de rey proceden de los Montes Metálicos, en Alemania, y se hicieron famosas gracias al ballet de Chaikovski, estrenado en San Petersburgo en 1892. Te lo contamos todo en el cascanueces en Navidad.

Cómo combinar los adornos navideños

Elige una paleta de colores

Dos o tres colores y un metal son suficientes. Algunas combinaciones que funcionan:

  • Clásica: rojo, verde y dorado
  • Nórdica: blanco, madera clara y plata
  • Natural: verde, marrón y naranja (con naranjas secas y piñas)
  • Elegante: verde oscuro, crema y dorado
  • Invernal: azul noche, blanco y plata

Una guía útil es repartir el color en proporción 60/30/10: un color dominante, uno secundario y un toque de acento.

La regla de las tres alturas

En cada rincón que decores (la repisa de la chimenea, el aparador, el recibidor), agrupa objetos de tres alturas: uno alto (un jarrón con ramas o un farol), uno medio (una vela gruesa o una figura) y uno bajo (piñas, bolas sueltas). Los grupos impares, de tres o cinco piezas, suelen quedar más naturales que los pares.

Menos es más

Elige un punto protagonista por estancia: el árbol en el salón, la corona en la puerta, el centro en la mesa. El resto de la casa puede llevar pequeños guiños con los mismos colores. Si todo compite, nada destaca. En la guía de cómo decorar el árbol de Navidad tienes el orden para colocar luces, guirnaldas y adornos.

Adornos navideños hechos a mano

Bolas personalizadas

Las bolas transparentes rellenables admiten casi de todo: confeti, ramitas, una foto enrollada, nieve artificial o el chupete del bebé en su primera Navidad. Escribe nombres o el año con un rotulador de pintura y tendrás un adorno que cada año recordará una historia.

Cómo personalizar bolas de Navidad escribiendo nombres y fechas a mano.Vídeo de Scrap & lettering · Ver en YouTube · Al reproducirlo se carga YouTube y se aplica su política de privacidad.

Guirnalda de naranjas secas

  1. Corta las naranjas en rodajas de unos 5 mm y sécalas bien con papel de cocina.
  2. Hornéalas sobre papel de horno a 90-100 °C entre 2 y 4 horas, dándoles la vuelta cada hora, hasta que estén secas al tacto.
  3. Déjalas enfriar y pasa un cordel con una aguja gruesa, alternando con ramas de canela, hojas de laurel o anís estrellado.

Si las guardas en una caja seca, te servirán varios años.

Lazos de tela

Con una cinta de terciopelo o de arpillera puedes hacer lazos para el árbol, la corona o las servilletas. Haz dos lazadas iguales, crúzalas, sujétalas por el centro con un alambre fino y tapa el alambre con un trozo de la misma cinta. Corta las puntas en diagonal o en forma de V para que no se deshilachen.

Cómo guardar los adornos después de las fiestas

En España se suele recoger la decoración después de Reyes, el 6 de enero. Dedicarle media hora a guardarla bien te ahorra disgustos al año siguiente:

  • Bolas de cristal: envuélvelas en papel de seda y guárdalas en una caja organizadora con separadores. Las hueveras de cartón sirven para las más pequeñas.
  • Luces: pruébalas antes de guardarlas, desecha las que tengan cables dañados y enróllalas sobre un trozo de cartón para que no se enreden.
  • Espumillón y guirnaldas: enróllalos alrededor de un tubo de cartón.
  • Coronas: cuélgalas en un armario o guárdalas en una bolsa grande, sin nada encima.
  • Velas: lejos de cualquier fuente de calor, porque se deforman.
  • Elementos naturales: revisa piñas y naranjas secas y tira lo que tenga moho o humedad.
  • Etiqueta las cajas por estancia (árbol, mesa, entrada) y guárdalas en un lugar seco, sin humedad ni calor excesivo.

La flor de Pascua no se guarda: es una planta. Con buenos cuidados puede seguir viva todo el año, aunque volver a ponerla roja requiere controlar sus horas de oscuridad en otoño.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se llaman las bolas de Navidad?

En España se llaman bolas de Navidad o bolas del árbol. En México y otros países de Latinoamérica se las conoce sobre todo como esferas, y también se dice bolitas o adornos del árbol.

¿Qué significan los adornos navideños?

Muchos tienen origen religioso o invernal. La estrella recuerda a la de Belén, las luces y las velas simbolizan la luz en las noches más largas del año, las bolas proceden de las manzanas con que se adornaba el árbol del Paraíso y las campanas anuncian el nacimiento de Jesús.

¿Cómo se llaman los adornos de Navidad más comunes?

Los más comunes son la estrella o punta del árbol, las bolas o esferas, las luces, el espumillón o guirnalda, las campanas, la corona, el muérdago, la flor de Pascua o nochebuena, los calcetines, los bastones de caramelo, los lazos, las piñas y los ángeles.

¿Cómo guardar los adornos de Navidad para que no se rompan?

Envuelve los de cristal en papel de seda y guárdalos en cajas con separadores, enrolla las luces sobre un cartón, guarda las coronas sin aplastar y deja todo en un lugar seco y sin calor, con cada caja etiquetada.