Los mejores mercados navideños del mundo: dónde están y qué probar
Qué es un mercado navideño, de dónde viene la tradición y cuáles son los más famosos de Europa, España y Latinoamérica, con qué comer y beber en ellos y consejos para disfrutarlos sin agobios.
Por el equipo de Linda NavidadActualizado el 8 min de lectura

Los mercados navideños son ferias al aire libre que se instalan en plazas y calles durante el Adviento, con casetas de madera iluminadas donde se venden adornos, artesanía, dulces típicos y bebidas calientes. La tradición nació en los países de lengua alemana y hoy los más famosos están en ciudades como Núremberg, Estrasburgo, Viena, Colonia, Praga, Tallin o Budapest. En España destacan el de la Plaza Mayor de Madrid y la Fira de Santa Llúcia de Barcelona, y en Latinoamérica tienen sus propias versiones, muy ligadas al pesebre.
En esta guía te contamos de dónde vienen, cuáles merecen un viaje (o una escapada), qué comer y beber en ellos y cómo visitarlos sin pasar frío ni esperar colas eternas.
Qué es un mercado navideño
En alemán se llaman Weihnachtsmarkt (mercado de Navidad) o Christkindlmarkt (mercado del Niño Jesús), y en Alsacia, marché de Noël. La idea es la misma en todas partes: una plaza céntrica, a menudo junto a la catedral o al ayuntamiento, se llena de casetas de madera decoradas con ramas de abeto y luces. Hay puestos de comida y bebida, de adornos para el árbol y el belén, de juguetes de madera, velas, dulces y regalos hechos a mano.
Más allá de las compras, son un punto de encuentro: la gente queda al salir del trabajo para tomar algo caliente de pie, alrededor de una mesa alta, mientras suenan villancicos. Muchos tienen además un gran árbol iluminado, un belén, una noria, un carrusel o una pista de patinaje.
El origen de los mercados navideños
Los mercados de invierno existían en Europa central desde la Edad Media. Eran ferias en las que la población se abastecía de comida, utensilios y regalos antes de la temporada fría, y con el tiempo se fueron asociando a la Navidad.
Dos de los que más se citan como antiguos son el Striezelmarkt de Dresde, en Alemania, documentado desde el siglo XV, y los mercados de Viena, en Austria, con referencias a un mercado de diciembre que se remontan a finales del siglo XIII. Aun así, varias ciudades alemanas y austriacas reclaman el título de «el más antiguo», y no siempre está claro si aquellos mercados eran ya navideños en el sentido actual, así que conviene tomar el récord con cautela.
Desde Alemania y Austria la costumbre pasó a Alsacia, Suiza, Chequia y el resto de Europa central, y en las últimas décadas se ha extendido por medio mundo, de Reino Unido a Estados Unidos o Japón. Muchos de los adornos que vemos hoy en el árbol vienen de esa tradición: si te interesa, en la guía de adornos de Navidad y su significado tienes su historia.
Los mercados navideños más famosos del mundo
Esta tabla resume los más conocidos y lo que distingue a cada uno:
| Ciudad | Dónde | Qué destaca |
|---|---|---|
| Núremberg (Alemania) | Hauptmarkt, la plaza principal | El Christkind que lo inaugura, el pan de especias Nürnberger Lebkuchen y las salchichas pequeñas a la parrilla |
| Dresde (Alemania) | Altmarkt | El Striezelmarkt, uno de los más antiguos, y el Stollen, el pan dulce de Navidad |
| Colonia (Alemania) | Varios, el más famoso junto a la catedral | La silueta de la catedral iluminada y la variedad de mercados temáticos |
| Estrasburgo (Francia) | Centro histórico, junto a la catedral | Se presenta como «capital de la Navidad»; mezcla de tradición alsaciana y francesa |
| Viena (Austria) | Plaza del Ayuntamiento, Schönbrunn, Spittelberg y otros | Mercados frente a edificios monumentales y ambiente muy familiar |
| Praga (Chequia) | Plaza de la Ciudad Vieja y plaza de Wenceslao | El árbol junto al reloj astronómico y el vino caliente checo |
| Tallin (Estonia) | Plaza del Ayuntamiento, en el casco medieval | Un escenario de cuento, a menudo nevado |
| Budapest (Hungría) | Plaza Vörösmarty y la basílica de San Esteban | Artesanía húngara y dulces como el kürtőskalács |
| Madrid (España) | Plaza Mayor | Figuras para el belén, adornos y artículos de broma |
| Barcelona (España) | Frente a la catedral | La Fira de Santa Llúcia: belenes, caganers y el tió |
Núremberg
El Christkindlesmarkt de Núremberg es probablemente el más famoso de Alemania. Lo inaugura el Christkind, un personaje que representa al Niño Jesús como portador de regalos y que interpreta una joven vestida de dorado y blanco. Sus estrellas son el Lebkuchen local, las salchichas pequeñas de Núremberg (tradicionalmente tres en un panecillo) y las figuritas hechas con ciruelas pasas.
Estrasburgo
Estrasburgo, en Alsacia, se presenta como «capital de la Navidad» y su mercado es uno de los más antiguos de Francia. Además de las casetas, toda la ciudad se decora con mucho detalle: fachadas, calles y escaparates. Si te interesa cómo se vive la Navidad en el resto del país, en nuestra guía de la Navidad en Francia contamos sus tradiciones.
Viena
Viena no tiene un mercado, sino muchos. El de la plaza del Ayuntamiento es el más grande, el del palacio de Schönbrunn tiene un entorno imperial y el de Spittelberg, en un barrio de calles estrechas, es más artesanal. Es un buen destino si viajas con niños, porque varios tienen actividades para ellos.
Colonia
Colonia reparte varios mercados por la ciudad, cada uno con su estilo. El más fotografiado es el que se instala a los pies de la catedral. Allí es típico el Reibekuchen, una tortita de patata (papa) frita que se acompaña con compota de manzana.
Praga, Tallin y Budapest
En Praga el gran mercado ocupa la plaza de la Ciudad Vieja, con un árbol enorme frente a la iglesia de Týn y el reloj astronómico a pocos pasos. Tallin, la capital de Estonia, monta el suyo en la plaza del Ayuntamiento de su casco medieval, y la ciudad presume de una de las tradiciones de árbol de Navidad público más antiguas de Europa, un honor que le disputa Riga. En Budapest los mercados de la plaza Vörösmarty y de la basílica de San Esteban combinan artesanía, música en directo y dulces como el kürtőskalács, una masa dulce enrollada y asada en forma de chimenea.
Mercados navideños en España
España tiene una tradición propia, más centrada en el belén que en la gastronomía:
- Plaza Mayor de Madrid. Sus puestos venden figuras y piezas para el belén, adornos para el árbol y los clásicos artículos de broma: pelucas, gorros y narices de payaso para Nochevieja o el Día de los Inocentes.
- Fira de Santa Llúcia, Barcelona. Se celebra frente a la catedral desde finales del siglo XVIII. Además de figuras para el pesebre, es el lugar para comprar el caganer, la figurita que se esconde en los belenes catalanes, y el tió, el tronco que los niños «alimentan» en Adviento.
En los últimos años muchas otras ciudades españolas han sumado mercados de artesanía y gastronomía inspirados en los de Centroeuropa. Puedes ver la temporada completa en nuestra guía de tradiciones navideñas de España y aprender a montar el tuyo con la de cómo poner el belén o pesebre.
Mercados y ferias navideñas en Latinoamérica
En Latinoamérica la tradición es distinta: más que mercados al estilo alemán, hay ferias y mercados de temporada donde se compra todo lo necesario para el pesebre o nacimiento, para la cena y para los regalos. En muchas ciudades se montan puestos con figuras de barro, musgo, heno, luces, piñatas, juguetes y dulces típicos.
Un ejemplo conocido es el Santurantikuy de Cusco, una gran feria de artesanía navideña en la Plaza de Armas el 24 de diciembre, con figuras para el nacimiento y del Niño Jesús. Te lo contamos en nuestra guía de la Navidad en Perú. En los últimos años también han aparecido en varias capitales latinoamericanas mercados de inspiración europea, con casetas de madera y vino caliente, aunque en el hemisferio sur se viven en pleno verano.
Qué comer y beber en un mercado navideño
La comida es media visita. Estos son los clásicos de los mercados de lengua alemana:
- Glühwein: vino caliente con canela, clavo y cítricos. Suele servirse en una taza de cerámica decorada por la que se paga un depósito que te devuelven si la entregas, o que puedes quedarte de recuerdo.
- Kinderpunsch: ponche de frutas caliente sin alcohol, pensado para niños.
- Lebkuchen: pan de especias con miel, a menudo en forma de corazón con mensajes escritos con glasa. Si quieres hacer algo parecido en casa, nuestras galletas de jengibre decoradas son un buen punto de partida.
- Stollen: pan dulce denso con frutas confitadas, pasas y, a veces, mazapán, cubierto de azúcar glas.
- Almendras garrapiñadas: almendras tostadas con azúcar que perfuman todo el mercado.
- Salchichas a la parrilla: en panecillo, con mostaza.
- Castañas asadas, crepes en los mercados franceses y dulces locales en cada país.
Consejos para visitar un mercado navideño
Antes de viajar
- Consulta las fechas en la web oficial. Cada mercado decide sus fechas y horarios, que cambian de un año a otro. No te fíes de listas antiguas: mira la web del mercado o de la oficina de turismo de la ciudad.
- Reserva pronto. En las ciudades más famosas los fines de semana de Adviento se llenan, y el alojamiento sube.
- Combina varias ciudades. En Alemania, Austria o Alsacia hay mercados en casi todos los pueblos, y muchos están cerca unos de otros en tren.
Durante la visita
- Ve entre semana y por la tarde si puedes: hay menos gente que el sábado por la noche.
- Abrígate por capas: gorro, guantes, calcetines gruesos y calzado cómodo, porque se pasa mucho tiempo de pie.
- Lleva efectivo además de la tarjeta o el móvil (celular).
- Prueba lo local antes que lo que puedes encontrar en cualquier sitio.
- Fíjate en la artesanía: figuras talladas, velas, cerámica o adornos de vidrio. Entre los recuerdos más típicos de los mercados alemanes está el cascanueces de madera.
Si no puedes viajar, muchos de estos sabores y adornos se pueden llevar a casa: una tarde de vino caliente o ponche, galletas de especias y villancicos ya tiene mucho de mercado navideño. Y si te pica la curiosidad por cómo se vive la Navidad fuera, en nuestra guía de cómo se celebra la Navidad en el mundo recorremos las tradiciones de más de veinte países.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mercado navideño más antiguo?
No hay una respuesta única. El Striezelmarkt de Dresde y los mercados de Viena se citan a menudo entre los más antiguos, porque hay documentos sobre ellos desde la Edad Media, pero varias ciudades de Alemania y Austria reivindican ese título y no todos los mercados medievales eran ya «navideños» como los de hoy.
¿Cuándo abren los mercados navideños?
La mayoría abre a finales de noviembre o al empezar el Adviento y cierra en torno a Nochebuena, aunque algunos siguen hasta Año Nuevo o Reyes. Las fechas y horarios cambian cada año y de una ciudad a otra, así que conviene mirar siempre la web oficial del mercado o de la oficina de turismo antes de viajar.
¿Qué es el glühwein?
Es vino caliente con especias, normalmente tinto con canela, clavo, cítricos y azúcar. Es la bebida típica de los mercados de Alemania y Austria. En casi todos hay también versiones sin alcohol, como el ponche infantil, pensadas para niños y conductores.
¿Hay mercados navideños en España?
Sí. Los más conocidos son el de la Plaza Mayor de Madrid y la Fira de Santa Llúcia de Barcelona, centrados en figuras para el belén y adornos. Además, muchas ciudades montan ahora mercados de artesanía y gastronomía inspirados en los centroeuropeos.
¿Se puede pagar con tarjeta en los mercados navideños?
Depende del puesto. Cada vez más aceptan tarjeta o pago con el móvil (celular), pero en muchos mercados pequeños todavía hay casetas que solo cobran en efectivo. Lo práctico es llevar algo de dinero suelto además de la tarjeta.



