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Coronas de Navidad para la puerta: cómo hacer una paso a paso y 8 estilos

Cómo hacer una corona de Navidad para la puerta paso a paso: base, ramas y fijación, 8 estilos, cómo mantener fresco el verde natural y cómo colgarla sin dañar la puerta.

Por el equipo de Linda NavidadActualizado el 7 min de lectura

Ramas de abeto decoradas con bastones de caramelo, una rodaja de naranja seca y un pequeño ángel

Para hacer una corona de Navidad para la puerta necesitas tres cosas: una base redonda (un aro de alambre, de mimbre o de espuma floral), ramas verdes cortadas en ramilletes y alambre fino para sujetarlos. Se ata un ramillete tras otro al aro, siempre en el mismo sentido y solapándolos, hasta cubrirlo. Después se añaden los adornos y un lazo. En una tarde la tienes lista.

Abajo tienes el paso a paso completo, ocho estilos para elegir, cómo hacer que el verde natural dure y cómo colgarla sin estropear la puerta. En México también se dice «coronas navideñas»; aquí hablamos de las mismas.

Corona de Navidad y corona de Adviento no son lo mismo

Se confunden a menudo porque se parecen. La corona de Navidad es decorativa: se cuelga en vertical en la puerta, la pared o la ventana, y no lleva velas. La corona de Adviento es litúrgica: se pone tumbada en una mesa con cuatro velas, y se enciende una cada domingo durante las cuatro semanas previas a Navidad. Si buscas esta última, te explicamos su origen y cómo encenderla en qué significa el Adviento.

Materiales para hacer una corona de Navidad

MaterialPara qué sirveNotas
Aro de alambre (con o sin doble anillo)Base para ramas naturales o artificialesEl más versátil; ligero y fácil de colgar
Aro de mimbre o de ratánBase que puede quedar a la vistaIdeal para coronas minimalistas o a medio cubrir
Aro de espuma floralBase para ramas y flores frescasSe moja antes y mantiene el verde hidratado
Alambre fino de floristeríaAtar los ramilletesMejor en verde, se disimula entre las hojas
Ramas verdesEl cuerpo de la coronaAbeto, pino, cedro, eucalipto, boj, hiedra
Pistola de silicona calientePegar adornos ligerosMejor no usarla en ramas frescas
Tijeras de podar y alicatesCortar ramas y alambreImprescindibles si usas ramas gruesas
Cinta o lazoRemate y, a veces, para colgarlaMejor de tela resistente si va en exterior

Si no tienes aro, una percha metálica abierta y doblada en círculo, o un círculo recortado de cartón grueso, sirven para una primera corona. Puedes comprar un aro de alambre para coronas y alambre de floristería en cualquier tienda de manualidades.

Cómo hacer una corona de Navidad paso a paso

1. Prepara las ramas

Si son naturales, déjalas en un cubo con agua toda la noche antes de empezar: llegarán hidratadas y durarán más. Córtalas en trozos de 15 a 20 cm. Necesitarás más de lo que parece: para un aro de 35 cm, un buen manojo grande, el equivalente a dos o tres bolsas de ramas.

Si son artificiales, ahuécalas y dóblalas un poco para que no queden planas.

2. Haz los ramilletes

Junta tres o cuatro ramitas, con la más larga detrás y las cortas delante, como un pequeño ramo. Ata la base con una vuelta de alambre. Prepara todos los ramilletes antes de empezar a montar; así la corona queda homogénea.

3. Fija los ramilletes al aro

Ata el extremo del alambre al aro (sin cortarlo, que siga en el rollo). Apoya el primer ramillete sobre el aro y da dos o tres vueltas apretadas alrededor de los tallos. Coloca el siguiente encima, tapando los tallos del anterior, y vuelve a atar. Sigue así, siempre en el mismo sentido, como si fueran tejas.

Ve girando el aro mientras trabajas y alterna ramilletes ligeramente hacia dentro y hacia fuera para que la corona no quede estrecha. Al llegar al principio, levanta con cuidado las puntas del primer ramillete y mete los tallos del último por debajo. Corta el alambre y retuércelo por detrás.

4. Rellena huecos

Dale la vuelta y mírala de lejos, colgada o apoyada en una silla. Los huecos se rellenan pinchando ramitas sueltas entre las ataduras. Si alguna rama sobresale demasiado, recórtala.

5. Añade los adornos

Piñas, bolas, frutos, naranjas secas o lazos se sujetan mejor con un trozo de alambre enrollado en su base y atado al aro, que con silicona. La silicona va bien para adornos ligeros sobre bases secas o artificiales. Agrupa los adornos en números impares (tres, cinco) y en una o dos zonas, en lugar de repartirlos por igual: queda más natural.

6. Prepara el colgador

Antes de terminar, ata detrás un lazo de alambre o de cordel fuerte en la parte que será la de arriba. Comprueba que la corona cuelga recta y no se inclina hacia delante por el peso de los adornos.

8 estilos de coronas de Navidad

1. Clásica de abeto con piñas y lazo rojo

La de toda la vida. Abeto o pino natural, cuatro o cinco piñas agrupadas abajo y un lazo rojo grande arriba o abajo. Funciona en cualquier puerta.

2. Bastones de caramelo y detalles dulces

Ramas de abeto con bastones de caramelo cruzados, una rodaja de naranja seca y una pequeña figura, como un ángel o una estrella. Alegre y perfecta para casas con niños. Pon los bastones dentro de su envoltorio si la corona va en exterior, porque la humedad los ablanda.

3. Naranjas secas, canela y yute

Rodajas de naranja deshidratada, ramas de canela atadas con cordel y un lazo de yute. Huele bien y es muy económica. Tienes cómo secar las naranjas en nuestra guía de guirnaldas de Navidad.

4. Nórdica de eucalipto

Eucalipto en un aro de alambre fino, sin cubrirlo entero, con una cinta blanca o de lino. Va bien con puertas blancas, de madera clara o grises. El eucalipto fresco se seca bastante rápido, pero seco sigue siendo bonito, solo que más pálido.

5. Minimalista en aro dorado o de madera

Un aro metálico dorado o de madera, con un ramillete asimétrico de verde y unas ramitas secas solo en un lateral. Para quien prefiere poca decoración. Se monta en media hora.

6. De bolas de Navidad

Una base de alambre cubierta solo de bolas de distintos tamaños, pegadas o ensartadas, en dos o tres colores. Usa bolas irrompibles. En nuestro artículo sobre las bolas de Navidad tienes ideas para combinar colores.

7. De piñas

Piñas de varios tamaños pegadas una junto a otra sobre un aro de cartón grueso o de espuma, con algunas puntas pintadas de blanco. Dura muchos años y aguanta muy bien en el exterior.

8. De fieltro o pompones, para hacer con niños

Un círculo de cartón forrado con tiras de fieltro o con pompones de lana. Los niños pueden recortar hojas de acebo de fieltro verde y bayas rojas. No necesita alambre ni herramientas peligrosas.

Si quieres coordinar la corona con el resto de la casa, en adornos navideños: qué significan y cómo combinarlos hay ideas para no mezclar demasiados estilos.

Cómo mantener fresca una corona natural

  • Hidrata antes de montar. Una noche en agua es lo que más alarga la vida de las ramas.
  • Elige ramas resistentes. Abeto, cedro, pino y enebro duran más que el eucalipto fresco o el boj.
  • Pulverízala con agua cada dos o tres días, sobre todo si está dentro de casa.
  • Lejos del calor. Ni junto a radiadores, ni chimeneas, ni detrás de un cristal donde dé el sol de lleno.
  • Fuera dura más. El frío la conserva. Una corona en la puerta exterior aguanta mucho más que la misma corona en el salón.
  • Espuma floral mojada. Si usas base de espuma, humedécela por detrás cada pocos días.
  • Antidesecante. Existen sprays para plantas cortadas que reducen la pérdida de agua de las hojas; úsalo siguiendo las indicaciones del envase.

Un apunte si vas a buscar ramas al campo: en varias zonas de España el acebo silvestre está protegido. Cómpralo en vivero o en floristería, o usa acebo artificial.

Cómo colgar la corona sin dañar la puerta

Antes de nada, comprueba que la puerta cierra bien con la corona y que no roza el marco.

  • Gancho para puerta. Un gancho de puerta para coronas se apoya en el borde superior y no necesita tornillos. Mira el grosor de la puerta antes de comprarlo y que no impida cerrar.
  • Cinta por encima de la puerta. Pasa una cinta ancha por el borde superior, de la cara exterior a la interior, y sujétala por dentro con cinta adhesiva de carrocero o un gancho adhesivo. Desde fuera solo se ve el lazo.
  • Ganchos adhesivos removibles. Sirven en puertas lisas y pintadas, siempre que la corona no pase del peso que indica el fabricante. Ponlos sobre la superficie limpia y seca, y espera el tiempo que indique antes de colgar.
  • Gancho magnético. En puertas metálicas, una opción sin ningún adhesivo.
  • Protege la pintura. Pega unas almohadillas de fieltro detrás de la corona, en los puntos donde toca la puerta. Las ramas húmedas y el alambre pueden marcar la madera o el barniz.

Si la puerta da a la calle y hace viento, fija también la parte de abajo con un segundo punto discreto para que no golpee.

Cómo guardarla para el año que viene

Las coronas artificiales, de piñas o de fieltro se guardan en una caja amplia o colgadas, sin aplastar, en un lugar seco. Las naturales se tiran al terminar la temporada (al contenedor de orgánico o de restos vegetales), pero el aro de alambre y los adornos se recuperan: quita el alambre de los ramilletes y el año que viene solo tendrás que poner ramas nuevas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura una corona de Navidad de ramas naturales?

En el exterior y con frío, entre tres y cinco semanas si las ramas estaban bien hidratadas. Dentro de casa, con calefacción, se seca antes, a veces en dos semanas. El abeto, el cedro y el pino aguantan más que el eucalipto fresco o el boj.

¿Qué diferencia hay entre una corona de Navidad y una corona de Adviento?

La corona de Navidad es un adorno que se cuelga en la puerta o la pared. La corona de Adviento se pone tumbada sobre una mesa, lleva cuatro velas y se enciende una cada domingo de las cuatro semanas antes de Navidad.

¿Cuándo se pone y se quita la corona de Navidad?

Lo habitual es colgarla a finales de noviembre o principios de diciembre, junto con el resto de la decoración, y quitarla después de Reyes, el 6 de enero, o cuando las ramas naturales empiecen a secarse.

¿De qué tamaño hago la corona para la puerta?

Para una puerta de entrada estándar, un diámetro de unos 40 a 50 cm suele quedar proporcionado. Para una puerta interior, una ventana o un armario, de 25 a 35 cm.