Caga tió: qué es, cómo se celebra y cómo hacer uno en casa con niños
El caga tió o tió de Nadal es el tronco con cara y barretina que los niños catalanes cuidan en diciembre y golpean en Navidad para que «cague» dulces y regalos. Te contamos cómo funciona y cómo hacer uno en casa.
Por el equipo de Linda NavidadActualizado el 8 min de lectura

El caga tió, o tió de Nadal, es un tronco de madera con cara, patas y gorro rojo que los niños de Cataluña cuidan durante diciembre: le dan de comer, lo tapan con una manta para que no pase frío y, en Nochebuena o el día de Navidad, lo golpean con palos mientras le cantan para que «cague» dulces, turrón y pequeños regalos. Es una de las tradiciones navideñas más queridas y más divertidas de los territorios de habla catalana, y es fácil de adaptar en cualquier casa con niños, vivas donde vivas.
Qué es el tió de Nadal
Tió significa tronco o leño en catalán, y Nadal es Navidad. La tradición tiene raíces muy antiguas, ligadas al leño que se quemaba en el hogar durante las fiestas de invierno, una costumbre que existió con distintas formas en muchas partes de Europa. Con el tiempo, el tronco dejó de ser solo combustible y se convirtió en un personaje: un tronco con vida propia que «da» regalos a la familia que lo cuida.
Hoy el tió típico tiene:
- Un tronco de tamaño variable, desde uno pequeño que cabe en una estantería hasta uno grande que ocupa medio salón.
- Una cara pintada en uno de los extremos, casi siempre sonriente, con ojos grandes y nariz.
- Dos o cuatro patas de madera para que se tenga en pie.
- La barretina, el gorro rojo tradicional catalán.
- Una manta que le tapa la parte de atrás, bajo la cual aparecen los regalos.
Se celebra sobre todo en Cataluña y también en otras zonas de habla catalana, como Andorra o la Franja de Aragón. Muchas familias catalanas que viven fuera se llevan la costumbre consigo, y cada vez más familias sin raíces catalanas la adoptan porque a los niños les encanta.
Cómo se celebra, paso a paso
Antes de entrar en detalle, este es el calendario habitual del tió. Las fechas cambian un poco de una familia a otra, así que tómalo como orientación:
| Momento | Qué pasa | Quién lo prepara |
|---|---|---|
| Principios de diciembre o 8 de diciembre | El tió llega a casa o se «encuentra» | Los adultos lo esconden; los niños lo descubren |
| Cada noche de diciembre | Se le da de comer y se le tapa con la manta | Los niños dejan la comida; los adultos la retiran |
| Nochebuena o día de Navidad | Se le golpea cantando y «caga» dulces y detalles | Los adultos esconden los paquetes bajo la manta |
| Última ronda | Deja un arenque, ajos, una cebolla o carbón de azúcar | Señal de que la fiesta ha terminado |
| 6 de enero (en muchas casas) | Llegan los regalos grandes con los Reyes Magos | El tió solo trae los detalles pequeños |
1. La llegada del tió
En muchas familias, el tió aparece el 8 de diciembre, día de la Inmaculada. En otras llega a principios de mes. A veces se «encuentra» en un paseo por el bosque o el parque, y otras simplemente aparece en casa una mañana. Ese descubrimiento es parte de la magia para los más pequeños.
2. Darle de comer cada noche
Desde ese día, los niños le dan de comer cada noche: pieles de mandarina o de naranja, un trozo de pan, una galleta, alguna fruta o un poco de agua. Por la mañana, los adultos retiran discretamente la comida, y los niños comprueban emocionados que el tió se lo ha comido todo. Cuanto mejor coma, más cosas cagará.
3. Taparlo con una manta
Para que no pase frío, se le tapa con una manta. Esta manta tiene un papel clave: es lo que permite que, el día señalado, los regalos aparezcan debajo sin que los niños vean cómo llegan.
4. El día de hacerlo cagar
En Nochebuena o el día de Navidad, según la costumbre de cada casa, llega el gran momento. Los adultos mandan a los niños a otra habitación con alguna excusa: ir a lavarse las manos, rezar una oración o cantar un villancico para «calentar» la voz. Mientras tanto, otro adulto esconde los regalos y dulces bajo la manta.
Cuando vuelven, los niños se colocan alrededor del tió con un palo cada uno y le dan golpes mientras cantan la canción tradicional. Al acabar, levantan la manta y descubren lo que ha cagado. Se repite varias veces: nuevo viaje a la otra habitación, nuevos golpes, nueva canción y nuevos regalos.
5. El final: el arenque
El tió avisa de que ha terminado dejando algo que no se puede comer o que no apetece: un arenque salado (arengada), una cabeza de ajos, una cebolla o un trozo de carbón de azúcar. En algunas casas lo último que hace es «mear», y los niños encuentran un charquito de agua bajo la manta. Es el momento en que todos se ríen y la fiesta termina.
La canción del caga tió
Hay muchas versiones de la canción, que cambian de una comarca a otra e incluso de una familia a otra. Esta es una de las más conocidas, de tradición popular:
Caga tió,
ametlles i torró,
no caguis arengades,
que són massa salades,
caga torrons,
que són més bons!
En castellano viene a decir:
Caga, tió,
almendras y turrón,
no cagues arenques,
que son demasiado salados,
caga turrones,
que están más buenos.
Al final de la canción, los niños dan un último golpe más fuerte, levantan la manta y descubren el premio. Si tus hijos no hablan catalán, pueden cantarla en catalán igualmente (se aprende en dos minutos) o en la versión traducida. Lo importante es el ritmo y los golpes al compás.
Qué cosas «caga» el tió
El tió no es como Papá Noel o los Reyes Magos: no trae los regalos grandes, sino pequeños detalles y dulces. Lo típico es:
- Turrón en porciones, de almendra, de chocolate o de yema, además de neules (barquillos enrollados que se toman en Navidad en Cataluña).
- Chocolatinas, caramelos y otros dulces envueltos.
- Mandarinas o frutos secos.
- Pequeños regalos: lápices de colores, calcetines, un libro pequeño, una pelota, juegos de bolsillo.
Lo ideal es preparar muchos paquetitos pequeños en lugar de pocos grandes: así hay más rondas de golpes y canciones. Si buscas ideas de este tipo, en nuestra guía de regalos de Navidad para niños hay muchas que caben debajo de una manta. Y para las chuches caseras, nuestras galletas navideñas envueltas en papel de seda quedan muy bien.
Cómo hacer un caga tió en casa con niños
Si no vives en Cataluña o quieres hacerlo tú mismo, fabricar un tió es una manualidad estupenda para hacer en familia a finales de noviembre.
Materiales
- Un tronco de unos 30 a 50 cm de largo y unos 10 a 20 cm de grosor. Puedes buscar uno caído en el campo o pedirlo en una tienda de leña. Que esté seco y sin astillas sueltas.
- Dos ramas cortas y más finas para las patas (o cuatro si quieres que quede más estable).
- Pintura acrílica blanca, negra y roja, o rotuladores permanentes.
- Un trozo de tela o fieltro rojo para la barretina, o un gorro rojo de niño.
- Una manta pequeña, mantita de bebé o retal de tela.
- Cola de carpintero o pegamento fuerte, y, si sabes manejarlo, un taladro para encajar las patas.
Pasos
- Limpia el tronco con un cepillo para quitar tierra y bichos. Déjalo secar unos días si estaba húmedo.
- Prepara las patas. Un adulto hace dos agujeros en la parte delantera inferior y encaja las ramas con cola. Si no tienes taladro, puedes apoyar el tronco sobre dos ramas cruzadas y fijarlas con cola fuerte.
- Pinta la cara en el extremo que mira hacia delante: ojos, cejas, nariz y una boca sonriente. Esta parte es para los niños.
- Haz la barretina. Corta un rectángulo de tela roja, cóselo o pégalo en forma de tubo, cierra uno de los extremos y dobla el borde. Fíjalo con cola o con una chincheta en la parte superior.
- Busca palos para golpearlo. Que sean de madera, sin puntas y del tamaño adecuado para cada niño.
Un consejo: haz el tió un día y «olvídalo» en el jardín, el balcón o un parque cercano. Que los niños lo «encuentren» días después lo hace mucho más especial.
Consejos para que salga perfecto
- Prepara los regalos antes. Ten todos los paquetitos en una bolsa en la habitación de al lado, ordenados de pequeños a grandes.
- Pon alguien de vigilancia. Mientras los niños están fuera, un adulto debe asegurarse de que nadie se asome.
- Normas para los palos. Solo se golpea al tió, nunca a los hermanos ni a los muebles, y todos esperan su turno si el tió es pequeño.
- Añade algo para los mayores. En muchas casas el tió también caga algún detalle para los adultos: un turrón especial, un décimo o una nota divertida.
- Combina con otras tradiciones. El tió convive sin problema con Papá Noel o los Reyes Magos. En Cataluña es habitual que el tió deje los detalles pequeños el día de Navidad y que los regalos grandes lleguen el 6 de enero.
Dónde comprar un tió
Si prefieres comprarlo, en Cataluña hay tiós en ferias navideñas como la Fira de Santa Llúcia de Barcelona, en mercados de Navidad, floristerías y tiendas de decoración. Fuera de Cataluña es más difícil encontrarlos en tiendas físicas, pero se venden por internet en muchos tamaños. Fíjate en que el tronco sea macizo y estable, y que las patas no se muevan: va a recibir muchos golpes.
El tió y otras tradiciones catalanas
El tió es solo una parte de la Navidad en Cataluña. En los belenes catalanes no puede faltar el caganer, una figurita de un campesino con barretina que hace sus necesidades en un rincón escondido del pesebre; en nuestra guía del belén de Navidad te explicamos cómo montar uno. En la mesa, el día de Navidad es típica la escudella i carn d’olla, y el 26 de diciembre, día de Sant Esteve, los canelones. Si te interesa ver cómo cambian estas costumbres de un país a otro, tienes más ejemplos en nuestro repaso de cómo se celebra la Navidad en el mundo.
Y para que los niños entren en ambiente durante diciembre, puedes combinar las noches de dar de comer al tió con un calendario de Adviento o con la lectura de algún cuento de Navidad para niños antes de dormir.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se saca el caga tió?
En muchas casas aparece el 8 de diciembre, día de la Inmaculada, y en otras a principios de diciembre. Desde entonces se le da de comer cada noche hasta el día en que se le hace cagar.
¿Qué día se hace cagar al tió?
Depende de la familia: en unas casas es en Nochebuena y en otras el día de Navidad, después de la comida. Algunas familias lo repiten en Año Nuevo o en Reyes con algún detalle pequeño.
¿Qué come el tió?
Lo habitual es dejarle cada noche pieles de fruta, un trozo de pan, una galleta o un vaso de agua. Por la mañana, los adultos retiran la comida para que los niños vean que se la ha comido.
¿Qué deja el tió al final?
Cuando ya no tiene más regalos, suele dejar algo que nadie quiere: un arenque (arengada), una cabeza de ajos, una cebolla o un carbón de azúcar. Es la señal de que la fiesta ha terminado.
¿El caga tió es lo mismo que el caganer?
No. Ambos son tradiciones catalanas, pero el caganer es una figurita del belén que aparece haciendo sus necesidades en un rincón, mientras que el tió es un tronco que reparte regalos.
Te puede interesar



