Turrón casero: receta de turrón blando de Jijona y diferencias con el duro
Receta de turrón casero blando tipo Jijona con almendra, miel, azúcar y clara, en qué se diferencia del turrón duro tipo Alicante, variedades más conocidas y cómo conservarlo.
Por el equipo de Linda NavidadActualizado el 7 min de lectura

Postre · Cocina española
Turrón blando casero tipo Jijona
- Preparación
- 40 min
- Cocción
- 35 min
- Tiempo total
- 25 h
- Cantidad
- 1 tableta de unos 700 g (molde de 20 x 10 cm)
Ingredientes
- 400 g de almendra cruda pelada (la variedad marcona es la más aromática)
- 150 g de miel suave (de azahar, romero o milflores)
- 100 g de azúcar blanco
- 1 clara de huevo mediana (unos 30 g), a temperatura ambiente
- 1 pizca de sal
- Opcional: ½ cucharadita de canela molida o la ralladura fina de medio limón
- Papel de horno u hojas de oblea para forrar el molde
Preparación
- 1Precalienta el horno a 160 °C. Extiende la almendra en una bandeja y tuéstala 12–15 minutos, removiendo a mitad, hasta que esté dorada por dentro (parte una para comprobarlo). Deja que se enfríe del todo, unos 30 minutos.
- 2Forra un molde rectangular de unos 20 x 10 cm con papel de horno o con oblea, de forma que sobresalga por los lados para desmoldar después.
- 3Tritura la almendra fría en una picadora potente o un procesador, en tandas cortas y con pausas para que el motor no se caliente, hasta obtener una pasta húmeda y aceitosa, parecida a una crema de almendra espesa. Puede tardar 5–8 minutos. Reserva.
- 4En un cazo de fondo grueso, pon la miel y el azúcar a fuego medio-bajo. Remueve hasta que el azúcar se disuelva y deja que cueza suavemente 5–6 minutos, hasta que espese un poco y tome un tono algo más oscuro. Si tienes termómetro, retíralo hacia los 115–120 °C.
- 5Mientras, monta la clara con la pizca de sal a punto de nieve firme. Fuera del fuego, añade la clara al cazo poco a poco, sin dejar de batir con varillas: la mezcla subirá y se volverá blanca y espumosa.
- 6Vuelve a poner el cazo a fuego bajo y remueve 3–4 minutos. Añade la pasta de almendra y, si la usas, la canela o el limón, y mezcla con una espátula resistente.
- 7Cocina a fuego muy bajo, removiendo y aplastando la masa contra el fondo sin parar, 15–20 minutos, hasta que tome color tostado claro, se vuelva compacta y se despegue de las paredes del cazo. Si suelta un poco de aceite, es normal.
- 8Pasa la masa al molde, alísala con la espátula y cúbrela con otra hoja de papel de horno. Coloca encima algo plano y pesado (un tetrabrik o un paquete de 1 kg de arroz o legumbres) para compactarla.
- 9Deja que repose a temperatura ambiente, con el peso encima, al menos 24 horas. Después desmolda, retira el papel y córtalo en porciones con un cuchillo de hoja ancha.
El turrón casero blando, tipo Jijona, se hace con almendra tostada molida hasta formar una pasta, miel, azúcar y una clara de huevo, cocidos a fuego lento y prensados en un molde durante un día. Abajo tienes la receta paso a paso, en qué se diferencia del turrón duro tipo Alicante, las variedades más conocidas y cómo guardarlo para que llegue perfecto a la sobremesa de Navidad.
Qué es el turrón y por qué se come en Navidad
El turrón es un dulce de almendra y miel que en España forma parte de la Navidad desde hace siglos. Su cuna más famosa está en la provincia de Alicante, sobre todo en Jijona (Xixona), un pueblo de la montaña alicantina donde la elaboración de turrón es la principal actividad económica y donde hay incluso un museo dedicado a este dulce.
En una bandeja navideña española casi nunca faltan dos tabletas: el turrón blando y el duro. Con el tiempo se han sumado decenas de variedades, pero las dos clásicas siguen siendo las que más se venden y las que más se echan de menos cuando alguien pasa las fiestas fuera. En Latinoamérica el turrón también tiene su lugar en muchas mesas, sobre todo en países con fuerte tradición española, como Argentina, Chile o México.
Turrón blando y turrón duro: las diferencias
Los dos llevan los mismos ingredientes básicos: almendra, miel, azúcar y clara de huevo. Lo que los distingue es cómo se trata la almendra y cuánto se cuece la masa.
| Turrón blando (tipo Jijona) | Turrón duro (tipo Alicante) | |
|---|---|---|
| Almendra | Tostada y molida hasta formar una pasta | Tostada y entera |
| Textura | Blanda, untuosa, algo aceitosa | Crujiente, se parte en trozos |
| Color | Tostado claro, beige | Blanco o crema, con almendras a la vista |
| Base | Sin oblea, o con oblea fina | Normalmente entre dos hojas de oblea |
| Cocción | Masa de miel y almendra cocida y “refinada” | Miel y azúcar cocidos a punto de caramelo duro |
El turrón duro se elabora cociendo la miel y el azúcar a una temperatura más alta, hasta que la mezcla se vuelve muy densa, para incorporar después la clara montada y las almendras enteras. Se extiende entre dos láminas de oblea (una hoja fina de harina y agua que evita que se pegue) y, al enfriarse, queda rígido y crujiente. En casa es más delicado de hacer porque el punto del almíbar debe ser exacto: si se queda corto, el turrón se ablanda; si se pasa, amarga. Por eso te recomendamos empezar por el blando, que perdona más.
La Indicación Geográfica Protegida
Los turrones de Jijona y de Alicante tradicionales están amparados por una Indicación Geográfica Protegida (IGP), con un Consejo Regulador con sede en Jijona. Las tabletas que la llevan se elaboran en Jijona siguiendo un pliego de condiciones que fija los ingredientes permitidos y la proporción mínima de almendra, y las clasifica en distintas categorías de calidad según esa proporción. Lo verás indicado en el envase con el sello de la IGP.
Por eso, en sentido estricto, lo que hacemos en casa es un turrón “tipo Jijona”: la receta es la misma idea, pero solo el que cumple esas reglas y se elabora allí puede llevar el nombre protegido.
Las variedades más conocidas
Además del blando y el duro, en cualquier supermercado español de diciembre encontrarás estas variedades:
- Turrón de yema tostada. Pasta de almendra con yema de huevo, cubierta con azúcar quemado por arriba, como una crema catalana.
- Turrón de chocolate crujiente. Chocolate con arroz inflado o almendras; es el favorito de los niños. Tienes una versión sin horno en nuestros postres navideños fáciles.
- Turrón de coco. Coco rallado con azúcar y clara, a veces tostado por encima.
- Turrón de nata y nueces. Una pasta blanda y cremosa con trozos de nuez.
- Turrón de mazapán y frutas. Mazapán con frutas confitadas, muy típico en las bandejas mixtas.
- Guirlache. Almendras enteras unidas con caramelo, a veces con ajonjolí (sésamo) o grageas de anís por encima. Es muy popular en Aragón.
- Torró d’Agramunt. De Cataluña, un turrón crujiente de almendras o avellanas entre obleas, también amparado por una IGP.
Claves para que el turrón blando salga bien
Tostar la almendra en su punto
La almendra cruda da un turrón pálido y con sabor a fruto seco crudo; la quemada amarga y no hay forma de arreglarlo. El punto es un dorado uniforme también por dentro, por eso conviene partir una almendra para comprobarlo. Deja que se enfríe del todo antes de triturarla: caliente se convierte en aceite demasiado deprisa.
Triturar con paciencia
La almendra primero se vuelve harina, después una masa granulosa y, al final, una pasta brillante. Haz pausas de un minuto si notas que el vaso o el motor se calientan. Una picadora pequeña de poca potencia puede no llegar a la textura de pasta; en ese caso, el turrón saldrá algo más granulado, pero igual de rico.
Fuego bajo y brazo
La parte larga de la receta es cocinar la masa removiendo sin parar. En los obradores esta fase se hace con máquinas que amasan durante horas; en casa, una espátula resistente de silicona o madera y unos 15–20 minutos de esfuerzo bastan. La masa está lista cuando se despega del cazo como una bola compacta.
Peso y reposo
El prensado es lo que convierte la masa en una tableta. Sin peso queda esponjosa y se desmorona al cortar. Y no te saltes las 24 horas de reposo: es el tiempo que necesita para asentarse y que la grasa de la almendra se reparta.
Qué utensilios necesitas
No hace falta equipo profesional, pero sí cuatro cosas que marcan la diferencia:
- Una picadora o procesador potente. Es lo que convierte la almendra en pasta. Las batidoras de vaso de poca potencia se calientan y se quedan en harina gruesa.
- Un cazo de fondo grueso. Reparte el calor y evita que la miel se queme en un punto.
- Una espátula firme. La masa es densa y una cuchara fina se dobla. Mejor de madera o de silicona rígida.
- Un molde rectangular. Sirve uno de plum cake o un recipiente de cristal del tamaño adecuado. Si es más grande, la tableta quedará más fina, lo cual no es un problema: solo necesitará algo menos de reposo.
Un termómetro de cocina ayuda a acertar con el punto del almíbar, pero no es imprescindible para el turrón blando.
Errores frecuentes
- Cocinar a fuego fuerte. La miel se quema y el turrón queda oscuro y amargo. Siempre fuego bajo o medio-bajo.
- Añadir la clara al almíbar en el fuego. Se cuaja en grumos. Hazlo fuera del fuego y batiendo.
- Cortar el turrón el mismo día. Se pega al cuchillo y se aplasta. Espera al día siguiente.
- Guardarlo junto a dulces secos. El turrón blando cede humedad y ablanda los polvorones o las galletas que estén en la misma lata.
Cómo conservar el turrón casero
Envuelve la tableta entera en papel de horno y después en film transparente, o guárdala en un recipiente hermético. Lo ideal es un sitio fresco y seco, lejos de la cocina y de la calefacción. Así se mantiene bien unas tres o cuatro semanas, de modo que puedes hacerlo a principios de diciembre.
En casas muy cálidas o en verano austral, la nevera es mejor opción, siempre bien envuelto para que no coja olores. Sácalo media hora antes de servir: el turrón blando frío se endurece y pierde aroma.
Una vez abierto, córtalo justo antes de llevarlo a la mesa. Las porciones finas, de un dedo de grosor, son las más cómodas para la sobremesa, junto con café, cava o un vaso de ponche navideño caliente si la reunión es en México.
Cómo servirlo y regalarlo
En la bandeja de Navidad, el turrón suele acompañarse de polvorones, mantecados, mazapanes y frutos secos. Si lo cortas en barritas y las envuelves en papel de horno atado con cordel, es un regalo casero muy agradecido. Pon una etiqueta con los ingredientes: lleva frutos secos y huevo, dos alérgenos importantes. Si quieres completar la caja con otro dulce que también aguanta semanas, las galletas navideñas de jengibre decoradas son una buena compañía, siempre en un recipiente aparte para que no se ablanden.
Y si estás organizando el resto del menú, en nuestra guía de menús para la cena de Navidad tienes ideas para España, México y el Cono Sur, además de un calendario para no dejar nada para el último día.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi turrón casero se ha quedado aceitoso?
Es normal que el turrón blando suelte algo de aceite: lo libera la almendra al triturarla y al calentarla. Si sale mucho, lo más probable es que la almendra se haya molido demasiado caliente o que la masa haya estado a fuego alto. Retira el exceso con papel de cocina y deja que repose con peso; casi siempre se absorbe en parte.
¿Se puede hacer turrón blando sin clara de huevo?
Sí, hay recetas caseras que solo llevan almendra, miel y azúcar. Sale más denso y algo más pegajoso, pero se corta igual tras el reposo. La clara aporta ligereza y un color más claro.
¿Cuál es la mejor almendra para hacer turrón?
La marcona es la variedad más apreciada para el turrón por su sabor dulce y su contenido en grasa, que ayuda a formar la pasta. Si no la encuentras, cualquier almendra cruda pelada de buena calidad sirve; evita la almendra ya frita o salada.
¿Puedo sustituir la miel por otro endulzante?
La miel es lo que da al turrón su sabor y su textura, así que no conviene quitarla por completo. Puedes usar una miel más suave si no te gusta su sabor intenso, pero los siropes o el azúcar invertido cambian bastante el resultado.
¿Se puede congelar el turrón casero?
Se puede, bien envuelto en film y dentro de una bolsa hermética, durante uno o dos meses. Descongélalo en la nevera sin desenvolver para que no coja humedad y déjalo después a temperatura ambiente antes de servir.



