Historia del árbol de Navidad: origen, significado y cómo llegó a nuestras casas
De dónde viene el árbol de Navidad: el simbolismo de los árboles de hoja perenne, los primeros abetos decorados en regiones alemanas, la leyenda de Lutero, la reina Victoria y su llegada a España y Latinoamérica.
Por el equipo de Linda NavidadActualizado el 8 min de lectura

La historia del árbol de Navidad empieza con una idea muy antigua: los árboles que siguen verdes en invierno como símbolo de vida. La costumbre de llevar un abeto a casa y decorarlo por Navidad aparece en el siglo XVI en regiones de lengua alemana; de ahí pasó a las cortes europeas en el siglo XIX, se puso de moda en Inglaterra gracias a la reina Victoria y el príncipe Alberto, y desde allí llegó a Estados Unidos, España y Latinoamérica. Te contamos cada etapa, qué hay de verdad en la leyenda de Lutero, qué significan los adornos y cuándo se pone y se quita según la tradición.
Antes del árbol: el verde que no muere en invierno
Mucho antes de que existiera la Navidad, distintos pueblos de Europa decoraban sus casas con ramas verdes en los días más cortos y fríos del año. El acebo, la hiedra, el muérdago y las ramas de pino o abeto tenían algo especial: seguían vivos cuando el resto de la naturaleza parecía muerta. Colgarlos en casa era una forma de recordar que la luz y la primavera volverían.
El cristianismo heredó y transformó ese simbolismo. El verde perenne pasó a representar la vida eterna y la esperanza que trae el nacimiento de Jesús. Por eso el acebo, el muérdago y las coronas de ramas verdes siguen formando parte de la decoración navideña.
El árbol del paraíso
Uno de los antecedentes más claros del árbol de Navidad está en el teatro religioso medieval. En la Edad Media, en algunos calendarios cristianos el 24 de diciembre se recordaba a Adán y Eva, y en varias regiones se representaban obras sobre el paraíso. En el escenario se colocaba un árbol, normalmente un abeto porque era lo que había verde en invierno, del que colgaban manzanas: era el árbol del bien y del mal.
Con el tiempo, algunas familias empezaron a poner su propio árbol del paraíso en casa. A las manzanas, que recordaban el pecado, se sumaron obleas o galletas, que recordaban la redención. Esa mezcla de fruta y dulces colgados de un abeto es el primer árbol decorado que podemos reconocer.
Los primeros árboles de Navidad en tierras alemanas
En el siglo XVI ya aparecen documentos que hablan de abetos decorados por Navidad en regiones de lengua alemana. Algunos de los registros más antiguos que se conocen proceden de Alsacia, entonces parte del ámbito germánico y hoy región francesa, y de la zona del Rin. En ellos se mencionan árboles adornados con manzanas, rosas de papel, obleas y dulces, colocados primero en salas de gremios y espacios comunitarios y, poco a poco, dentro de las casas.
Durante los siglos XVII y XVIII la costumbre se fue extendiendo por Alemania, sobre todo en las ciudades y entre las familias protestantes, aunque con el tiempo se volvió común también en zonas católicas. A finales del siglo XVIII y principios del XIX el árbol de Navidad ya era parte de la Navidad alemana, con velas encendidas en las ramas y regalos para los niños a sus pies.
La leyenda de Martín Lutero
Cuenta una leyenda muy repetida que Martín Lutero, el reformador protestante, caminaba una noche de invierno por el bosque y se quedó maravillado al ver las estrellas brillando entre las ramas de los abetos. Al llegar a casa, para enseñar esa imagen a su familia, puso un pequeño árbol y lo iluminó con velas.
Es una historia bonita, pero es solo eso: una leyenda. No hay ningún escrito de Lutero ni de su entorno que la mencione, y se popularizó mucho después de su muerte, sobre todo en el siglo XIX, cuando se hicieron grabados que lo mostraban junto a un árbol iluminado. Lo que sí parece cierto es que las velas en el árbol forman parte de la tradición alemana desde hace siglos, y de ahí vienen las luces de Navidad que usamos hoy.
De las cortes europeas al mundo
En el siglo XIX el árbol salió de Alemania de la mano de las familias reales y la nobleza. Muchas casas reales europeas estaban emparentadas con familias alemanas, y con los matrimonios viajaban también las costumbres.
La reina Victoria y el príncipe Alberto
El momento clave llegó en Inglaterra. La reina Victoria se casó con el príncipe Alberto, de origen alemán, y en la corte británica se ponía árbol de Navidad. En 1848 una revista ilustrada londinense publicó un grabado de la familia real reunida alrededor de un abeto decorado con velas, dulces y pequeños regalos.
La imagen tuvo un efecto enorme. Las familias británicas quisieron imitar a la reina y el árbol se convirtió en símbolo de la Navidad familiar. El grabado se reprodujo también al otro lado del Atlántico, donde el árbol ya lo conocían los inmigrantes alemanes, y ayudó a que se popularizara en Estados Unidos. Allí la tradición creció hasta los árboles gigantes en plazas públicas que hoy son parte del paisaje navideño; te lo contamos en cómo se celebra la Navidad en Estados Unidos.
La llegada a España y Latinoamérica
En España y en los países latinoamericanos la decoración navideña tradicional era el belén o nacimiento, y durante mucho tiempo el árbol se vio como una costumbre extranjera. Fue entrando a finales del siglo XIX y durante el siglo XX, primero en casas de familias acomodadas y círculos influidos por las modas europeas, y después, sobre todo en la segunda mitad del siglo XX, en la mayoría de los hogares.
En muchas partes de Latinoamérica la influencia llegó también de Estados Unidos, junto con la figura de Santa Claus, y por la llegada de inmigrantes europeos. Hoy en la mayoría de las casas conviven las dos tradiciones: el árbol en un rincón del salón y el belén o pesebre con sus figuras debajo o al lado. Como en el hemisferio sur la Navidad cae en verano, en países como Argentina o Chile el abeto natural es menos habitual y abundan los árboles artificiales.
Cronología del árbol de Navidad
| Época | Qué pasa | Dónde |
|---|---|---|
| Antigüedad | Ramas verdes en casa durante los días más cortos del año | Distintos pueblos de Europa |
| Edad Media | El árbol del paraíso, con manzanas, en el teatro religioso | Varias regiones cristianas |
| Siglo XVI | Primeros abetos decorados por Navidad documentados | Regiones de lengua alemana, entre ellas Alsacia |
| Siglos XVII y XVIII | La costumbre se extiende por ciudades y casas, con velas y regalos | Alemania |
| Siglo XIX | Las casas reales lo llevan a otras cortes; en 1848 se publica el grabado de Victoria y Alberto | Reino Unido y otras cortes europeas |
| Siglo XIX | Se populariza gracias a los inmigrantes alemanes y a la prensa ilustrada | Estados Unidos |
| Finales del siglo XIX y siglo XX | Entra primero en casas acomodadas y, en la segunda mitad del siglo XX, en la mayoría de hogares | España y Latinoamérica |
Qué significan los adornos del árbol
Cada adorno del árbol tiene detrás una historia o un símbolo, aunque hoy los elijamos sobre todo por estética:
- Las bolas. Recuerdan las manzanas del árbol del paraíso. Cuando escaseaban, los sopladores de vidrio alemanes empezaron a hacer frutas y esferas de cristal. Lo explicamos con detalle en el origen y significado de las bolas de Navidad.
- La estrella. Se coloca en la punta y representa la estrella de Belén que guio a los Reyes Magos hasta el portal. Te contamos su historia en el significado de la estrella de Navidad.
- El ángel. En algunas casas sustituye a la estrella en la punta. Recuerda al ángel que anunció el nacimiento a los pastores.
- Las luces. Heredan las velas de los primeros árboles alemanes y simbolizan a Jesús como luz del mundo.
- Los lazos y las guirnaldas. Suelen asociarse a la unión de la familia y a los regalos, aunque su función principal siempre ha sido decorativa.
- Los dulces y las galletas. Son herencia directa de las obleas del árbol del paraíso. En muchos países todavía se cuelgan bastones de caramelo o galletas de jengibre.
Cuándo se pone y cuándo se quita el árbol
No hay una fecha oficial, pero sí costumbres muy extendidas.
Cuándo ponerlo
- España: muchas familias montan el árbol durante el puente de la Inmaculada, alrededor del 8 de diciembre.
- México: es habitual ponerlo a principios de diciembre o para el 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe, antes de que empiecen las posadas.
- Otros países de Latinoamérica: en varios países se monta el 8 de diciembre, coincidiendo con la fiesta de la Inmaculada Concepción, y en muchas casas a lo largo de la primera semana del mes.
- Desde el Adviento: hay familias que lo ponen el primer domingo de Adviento, que marca el comienzo de la preparación para la Navidad. Si quieres entender bien ese tiempo, mira qué significa el Adviento.
Cada vez es más frecuente adelantarlo a finales de noviembre. No hay nada que lo impida: es una cuestión de gusto. Eso sí, si vas a poner un árbol natural, cuanto antes lo compres más tiempo tendrá que aguantar en casa; en nuestra guía para elegir un árbol de Navidad natural o artificial explicamos cómo escogerlo y cuidarlo para que dure.
Cuándo quitarlo
- Después de Reyes: en España y en buena parte de Latinoamérica lo habitual es desmontarlo después del 6 de enero, cuando termina la Navidad para muchas familias.
- El 2 de febrero: en México y en otros lugares con tradición católica se espera al Día de la Candelaria, que cierra la temporada y coincide con levantar el nacimiento.
- La Noche de Reyes anglosajona: en el Reino Unido y otros países de habla inglesa se suele quitar en torno al 5 o 6 de enero, y existe la superstición de que dejarlo más tiempo trae mala suerte.
Si tu árbol es natural, fíjate más en su estado que en el calendario: si se le caen muchas agujas o está muy seco, conviene quitarlo antes por seguridad, sobre todo si tiene luces.
El árbol hoy
El árbol de Navidad se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de las fiestas en todo el mundo, en casas de tradición religiosa y en casas que celebran la Navidad de forma laica. Se ha adaptado a cada lugar: árboles naturales, artificiales, de rama blanca, árboles de pared para pisos pequeños o árboles hechos con materiales reciclados.
Lo que no ha cambiado desde aquellos abetos del siglo XVI es la idea: reunir a la familia alrededor de algo vivo y luminoso en la época más oscura del año. Si este año quieres darle tu toque, en nuestra guía de cómo decorar el árbol de Navidad paso a paso tienes el orden correcto para luces, guirnaldas y adornos, y combinaciones de colores que funcionan.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se originó el árbol de Navidad?
La costumbre de decorar un abeto en casa por Navidad aparece documentada en el siglo XVI en regiones de lengua alemana, incluida Alsacia, que hoy pertenece a Francia. Antes ya existía el uso de ramas verdes en invierno en muchas culturas europeas.
¿Es verdad que Martín Lutero inventó el árbol de Navidad?
Es una leyenda muy popular, pero no hay ningún documento de la época que lo demuestre. La historia de Lutero viendo las estrellas entre los abetos se difundió siglos después, sobre todo a través de grabados del siglo XIX.
¿Por qué el árbol de Navidad es un pino o un abeto?
Porque son árboles que siguen verdes en pleno invierno, cuando casi todo lo demás ha perdido las hojas. Esa resistencia los convirtió en símbolo de vida y de esperanza, una idea que el cristianismo asoció después al nacimiento de Jesús.
¿Qué día se quita el árbol de Navidad?
En España y gran parte de Latinoamérica lo habitual es quitarlo después del Día de Reyes, el 6 de enero. En México muchas familias esperan al 2 de febrero, Día de la Candelaria, que cierra la temporada navideña.
¿Qué tiene que ver el árbol de Navidad con Adán y Eva?
En la Edad Media se representaban obras de teatro religioso sobre el paraíso, y en ellas aparecía un árbol con manzanas que simbolizaba el árbol del bien y del mal. Muchos historiadores ven en ese árbol del paraíso uno de los antecedentes del árbol navideño y de sus bolas.
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